15 noviembre, 2007

Un rito de sabores, la cena en Comitán



Nayelli Dijard. Once noticias. 15 de julio del 2005

Es frontera con Guatemala y uno de los sitios con más tradición en el arte del sabor.

Aquí en Comitán de Domínguez la noche se antoja más porque el aire se respira dulce y salado, aroma propio de los antojitos típicos. “Que yo recuerde tenía yo como unos seis años cuando ya se hacían las cenas comitecas”, comentó Gloria Ruíz, del Café Gloria.

Lo que todos llaman huesitos, enormes chamorros acompañados de pikles, el pan compuesto y las chalupas, se sirven en los lugares tradicionales de cenas comitecas que únicamente abren de noche, pero en donde desde muy temprano, a puerta cerrada, empieza la labor.

“Requiere de muchas manos, mucho tiempo, nosotros desde la mañanita estamos trabajando para poder atender a la gente que viene en la noche”, explicó Jesús Cruz, del Café Gloria.

Zanahoria, col rallada con vinagre y un toque dulce es el aderezo de carne de puerco y pollo deshebrados que se sirven sobre una tortilla o el famoso pan compuesto, unos bollos tiernos horneados a la leña.

“El pan compuesto es hecho aquí, nada más en Comitán es hecho ese pan y lo preparamos con frijoles, salsa, queso y repollo y pikles”, concluyó Ruiz.

En la cena comiteca hay para todos los paladares, lo dulce es un pastel de queso cubierto de coco al natural, casi siempre recién rallado.

Como rito sagrado, la noche en Comitán es noche de antojitos que no han cambiado la sazón de hace muchas décadas atrás.

Fuente:
http://oncetv-ipn.net/noticias/index.php?modulo=despliegue&dt_fecha=2005-07-15&numnota=2

Orgullo de Comitán la Casa de Belisario Domínguez


Nayelli Dijard. Once Noticias. 18 de julio del 2005

Es ejemplo de la arquitectura comiteca del siglo XIX, una casa que en sus amplios muros, teja roja y techos de manta pintada habla de la historia de Comitán y la vida del doctor Belisario Domínguez.

Por sus pasillos corrió en la infancia, años después, a su regreso de París donde se graduó como médico partero y oculista, Belisario Domínguez ejerció aquí su profesión.

De esa época, la primera sala es una reproducción fiel de la botica ubicada al lado del consultorio y comunicada sólo por un buzón a través del cual el doctor Belisario, pasaba las recetas a su boticario don Manuel Pinto con indicaciones precisas. “Le ponía r, un real, r punto, dos reales y r guión era un tostón o a su cuenta, dependiendo del estatus económico del paciente”, explicó Hermilo Aranda, director de la Casa Museo Belisario Domínguez.

Tanto fue el amor de don Belisario Domínguez por la medicina y su tierra, que cuentan iniciaba consultas antes de la siete de la mañana. Desde el zaguán hasta dar vuelta a la esquina los pacientes hacían fila y él sólo paraba un momento la larga jornada. “Al medio día tomaba como sustento alimenticio una cerveza llamada malta nutrina, alemana, con dos blanquillos”, recordó Aranda.

El jardín también emana su presencia, siguen ahí las plantas que él prefería. “Dentro de ellas se encontraban plantas de olor como la hierbabuena, perejil, cilantro, chiles que serían condimento en la preparación de las comidas”, concluyó el director de la Casa Museo Belisario Domínguez.

Sus iniciales bordadas en hilo dorado, las hojas suelas y el periódico El vate donde denunció la miseria y atraso que vivía su Chiapas, el discurso original que en tribuna no pudo pronunciar, pero que hoy es palabra de orgullo y libertad y sus libros en francés se conservan en esta casa comiteca, valiosa por su estructura pero sobre todo por quien la vivió.

Fuente:
http://oncetv-ipn.net/noticias/index.php?modulo=despliegue&dt_fecha=2005-07-18&numnota=26

Chiapas su naturaleza y su gente

Omar Abrego. El Universal. 24 de septiembre de 2007

Muy lejos quedó el momento histórico en el que viajar a Chiapas estaba dedicado a los extranjeros que llegaban a apoyar el movimiento zapatista.

Hoy el estado se encuentra cada vez más sólido, mejor comunicado, y para muestra está la carrerera que une Tuxtla Gutierrez con San Cristóbal de las Casas, sus puentes gigantes, su buena señalización y también el nuevo aeropuerto de la capital.

Pero más allá de la nueva forma de recibir turistas y personas de negocios sus habitantes y las comunidades donde viven se han tenido que adaptar al viajero que encontró en los libros, revistas y periódicos un paisaje repleto de costumbres diferentes, de formas de vestir exóticas y de una gran cantidad de sabores que se mezclan, como las música y las culturas reunidas en el cañón del Sumidero, o tal vez tan contrastaste como los azules de los lagos de Montebello, donde se junta México con Guatemala.

Este lugar es perfecto para iniciar la crónica, un sitio fuera de lo común. El color de sus aguas puede ser tan diferente como las razas humanas que las observan, pero finalmente siempre será el color azul.

Es aquí donde los habitantes de ambos lados de la frontera se ayudan para que los turistas la pasen bien. Los guías llevan a los viajeros "de compras" al otro lado para adquirir chicles de cardamomo. En ocasiones no se en qué país se está, porque algunos guatemaltecos preparan comida mexicana... tal vez a razón de una de esas historias de amor divididas por la frontera fusionada, donde el mexicano es el afortunado de vivir en el edén, en un lugar llamado Chiapas.

Comitán las historias

Gerardo Esquivel. El Universal. 10 de julio de 2005

Histórica y tranquila son dos palabras que definen perfectamente a Comitán. Quien la visite tiene que saber que este rincón del estado cercano a Guatemala le tendrá preparada una buena dosis de historias por escuchar y revivir.

Conocida como La Frailesca de Comitán y Comitán de las Flores, fue fundada en 1527 por el español Pedro Portocarrero. Para los chiapanecos es un sitio de alto valor histórico, pues aquí fue firmada el Acta de Independencia de Chiapas en 1824, fecha que marcó el auge e incremento de su arquitectura colonial y provinciana.

Y es que en las calles y las casas de de Comitán se atesoran cientos de historias que han quedado atrapadas entre sus patios y muros de cantera y ladrillo. Conventos y haciendas establecidos por religiosos dominicos, le dieron a la región el impulso necesario para convertirse en uno de los centros agropecuarios más importantes del la frontera sur de México.

Dicharachera y respetada
Al iniciarse el siglo XIX, ya era una ciudad donde cabían las fiestas populares y las tertulias animadas por la música de pianos, muy al estilo de Tlacotalpan, en Veracruz.

Todavía hoy algunos comitecos recuerdan con gusto cuando por primera vez cruzó entre las calles un automóvil; o el día que vivieron la magia del cinematógrafo por dos pesos la tanda de tres películas; que decir cuando se inauguró la primera carretera que unía a la entidad con la capital a mediados de los años 50.

De igual forma, Comitán esperaría hasta 1959 para tener su primera línea telefónica y olvidarse del telégrafo. Es hasta 1963, en plena efervescencia del rock and roll y el inicio de la beatlemanía, que las ondas hertzianas entrarían a las casas del pueblo con su primera estación de radio.

Tierra de personajes ilustres
Fue en esta ciudad donde vivió sus años de infancia la notable escritora Rosario Castellanos. Aquí se nutrió de la prosa y los versos regionales, de las voces de sus habitantes, de las comidas del campo, los compases de la música interpretada al piano, así como de la presencia festiva de orquestas, poetas y actores.

Uno de los sitios imperdibles al visitar el pueblo es precisamente el Centro Cultural Rosario Castellanos.

Construido en los años 30, en un antiguo convento dominico. El patio principal alberga un busto en honor a la escritora. En el recinto se imparten con un taller de marimba y otro de textiles tradicionales. Hay que considerar dos obras de arte, la primera es un mural de la historia comiteca realizado por Rafael Muñoz López y la otra es el Juguetón, un homenaje al juguete popular mexicano.

Otro sitio que no puede dejar de acudir es el teatro de la Ciudad Junchavín. Este imponente edificio, construido en un estilo neoclásico muy propio del porfiriato. Un incendio acabó con él en 1940, fue restaurado y se tornó en cine. En los años 80 fue nuevamente readaptado como teatro de la ciudad y con el agregado Junchavín; actualmente se ha convertido en el principal foro artístico comiteco con una capacidad para 450 espectadores.

Visitar Comitán es respirar y recodar aquellos días en los que no cabía ni el automóvil, ni el teléfono, o el cine. Pero donde hoy los comitecos complacidos no dudaran en contárselo a usted.

Fuente:
http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=23157&tabla=articulos

Escondites de la selva

Gerardo Esquivel. El Universal. 10 de julio de 2005

La carretera estatal que va de Tuxtla Gutiérrez a Comitán, a la altura del kilómetro 53, resguarda escondido en una de las paredes de la selva el parque natural El Chiflón, uno de los más portentosos en el estado de Chiapas.

Se trata de un conjunto de tres cascadas ocultas entre montañas y ríos de agua color azul turquesa en invierno, y color chocolate en verano debido a las lluvias.

El Chiflón, operado por comunidades rurales como Venustiano Carranza, Tzimol y La Trinitaria, se ubica cerca de Socoltenango, también conocido como la Mesilla. Por 20 pesos por vehículo y 60 pesos por autobús, su entrada al mini paraíso está garantizada.

A subir mil 200 metros
Para llegar al mirador principal, tendrá que emprender un ascenso de mil 200 metros de forma escalonada bordeando el río San Vicente. Pero antes, una primera parada: la cascada Suspiro, la cual tiene una caída de 10 metros de altura, se encuentra en los primeros 200 metros del recorrido.

La siguiente cascada es Ala de Ángel. Con sus 15 metros altura y una elevación de 550 metros sobre el nivel del mar, el espectáculo natural va cada vez incrementándose de tono con una caída que produce 100 mil pies cúbicos de agua por segundo.

Después de subir y subir cerca de 600 escalones, el premio final se encuentra cada vez más cerca. El susurro del agua se hace más fuerte, al igual que el golpeteo del chorro con la roca de la montaña.

Ante nuestros ojos se erige la cascada Velo de Novia, que con sus 120 metros de altura y 20 metros de largo, es una de las más altas de México. Esta maravilla natural produce 302 mil pies cúbicos de agua por segundo.

La fuerza del agua puede sentirse aún más de cerca al subir hacia un mirador que se ubica a tan sólo 10 metros de la cascada. La experiencia de sentir con arrojo el agua y ser bañado por este líquido virgen ha valido la pena la visita.

Con tirolesa
Otro de los atractivos que cuenta El Chiflón es una tirolesa de más de 30 metros de largo que cruza el cañón de las cascadas con una elevación de mil metros sobre el nivel del mar. Sólo es posible hacer uso de ellos los fines de semana.

Fuente:
http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=23151&tabla=articulos

En lo alto de la selva chiapaneca

Gerardo Esquivel. El Universal. 10 de julio de 2005.

Para quienes gustan de caminar y disfrutar de exóticos paisajes selváticos, el centro ecoturístico Las Nubes, ubicado a 126 kilómetros de Comitán, tiene lo que todo vacacionista con espíritu aventurero busca: senderismo a través de la selva, natación en río con aguas color turquesa, rappel y zona para acampar.

Se trata de otro de esos lugares chiapanecos privilegiados por la naturaleza, escondido en la cima de una montaña, de ahí proviene su nombre: Las Nubes.

Para llegar hay que pasar por algunas comunidades tzeltales con nombres religiosos como Jerusalén, Belén y Natividad.

Después de tomar la carretera Panamericana 190 y posteriormente la Fronteriza del Sur, con muchas, pero muchas curvas, se llega hasta este exótico destino.

En lo alto de la selva
El recorrido por el centro está integrado en dos etapas, primeramente una visita a la cascada Santo Domingo, que baja del río del mismo nombre. Los amantes de la fotografía ?se darán vuelo? disparando desde el puente colgante Las golondrinas, cuya extensión es de 22 metros de largo a una altura de 15 metros.

La travesía ahora se encamina hacia las entrañas de la selva por dos senderos a escoger, Selva y Loma Bonita. En ellos escuchará y verá a monos saraguato y aullador columpiándose entre ceibas, cedros y caobas. Si tiene suerte, podrá ver parvadas de guacamayas, golondrinas, tucanes y quetzales.

El clima tropical de la zona, integrada por más de 100 hectáreas de extensión, es a su vez habitat de víbora nauyaca, jaguar, tapir y puma.

Mientras más nos acercamos a la cima, advertimos algunas fracturas geológicas en las paredes verticales de la montaña. Aquí podrá adentrarse en dos cuevas que tienen más de 900 años de existencia.

La meta está cerca: el mirador Las Margaritas. Desde este punto se puede apreciar la magnitud del río Santo Domingo y el conjunto de más de 10 cascadas que lo integran. Quien lo desee, puede bajar más de 100 metros a rappel.

Hacia Miramar
A una hora de Las Nubes se encuentra otro de los paisajes acuáticos que no puede desaprovechar, la laguna Miramar, una isla de agua dentro de una densa selva húmeda.

La observación cuidadosa del entorno permite admirar las mil y una maneras en que los seres vivos se enfrentan al reto de la supervivencia: los enormes árboles que atrapan la luz y el agua y crean sombra para los otros organismos; plantas como las lianas y enredaderas que los usan como soportes y entretejen su existencia a la de ellos en busca de luz; orquídeas de colores y formas atrayentes para los insectos polinizadores; y bromelias que almacenan agua y se convierten en condominios aéreos.

Fuente:
http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=23150&tabla=articulos

Katina de la Vega: Revive poblados chiapanecos

Gerardo León. El Universal. 13 de octubre de 2005

Pese al desastre ocurrido en otras áreas del estado, Comitán y San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, lucen renovadas fachadas luego de un proceso de restauración en el que se rescataron técnicas ancestrales, para mantener el color, las texturas y los detalles característicos de las construcciones de la región.

En la tarea, que realizó el Patronato Chiapas, presidido por la urbanista Katyna de la Vega, se aplicó pintura hecha con base de baba de nopal y se emplearon ciertos métodos de restauración en los que participaron los habitantes de los poblados.

"Hace 14 años empezamos con la intención de concientizar a la gente de Comitán y de otras regiones chiapanecas, para que valorara su pasado y su presente. El procedimiento consistió en explicarles desde lo que es realmente un centro histórico, para que así denominaran a la parte central de su poblado, hasta hacerles ver la importancia de los monumentos en conjunto con la vivienda de su región", explica De la Vega.

Pisos, techos, columnas, pasajes, ventanas y muros han tomado una nueva y colorida imagen con la que los vecinos han quedado satisfechos y, a la vez, demuestran un gran interés por conservarla.

"Esto ayuda en muchos sentidos y, sobre todo, ha propiciado una reactivación de la economía, las tradiciones y los valores locales; es como volver a formar los vínculos sociales, porque nos hemos vuelto muy impersonales. Por eso buscamos muchos lugares para convivir, como el andador, las plazas, los jardines... y estas áreas deben estar bien diseñadas, para que la gente se reúna nuevamente", describe la urbanista. En la restauración se introdujo un sistema de cableado subterráneo, para eliminar la molesta presencia de las instalaciones de luz que empañaba el atractivo aspecto de las avenidas y de las fachadas de las casas.

"Somos como médicos que detectan en dónde le duele a la ciudad y, en el caso de San Cristóbal y Comitán, nos empezamos a cuestionar por qué había tantos conflictos de vialidad, por qué se estaba deteriorando un barrio, por qué había tanta basura, y estudiamos la forma de solucionar estos problemas", agrega la especialista.

Cabe destacar que este interesante y loable trabajo de restauración le valió a Katyna de La Vega ser ganadora del Premio Iconos del Diseño, en su primera edición, en la categoría de arquitectura de exteriores.

El reconocimiento, de carácter internacional, lo otorga la editorial Condé Nast y la revista Architectural Digest.

Fuente:
http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=45135&tabla=nuestromundo

Vive los museos de México

Notimex. El Universal. 21 de marzo de 2007.

Un total de mil 107 museos de diferentes dimensiones, diversas funciones y temas existen en todo México.

[...]

En la mayoría de los casos, el contenido es variado e incluye lo mismo piezas arqueológicas, vestuarios y muebles antiguos, que ingenios tecnológicos viejos o recientes.En importancia numérica, después de los comunitarios, se ubican los museos de artes plásticas (pintura y escultura de procedencia colonial, moderna o contemporánea) ; los museos de sitio, pequeñas áreas arqueológicas prehispánicas y edificios de valor histórico con bienes muebles antiguos.También figuran los museos de historia, relacionados con figuras relevantes de la historia nacional, regional o local (Hidalgo, Morelos, Juárez, Zapata, Madero, etcétera) . Los objetos en exhibición son muebles, ropa, libros, documentos y manuscritos.

Uno de los recintos de esta última categoría de mayor atractivo por su riqueza documental es la Casa Museo Belisario Domínguez, de Comitán, Chiapas.Cuatro de sus cinco salas contienen cartas manuscritas, postales y fotografías del joven estudiante de medicina radicado en París, las cuales podrían integrar un grueso volumen de correspondencia y servir como base documental para una novela o un libro biográfico.

Fuente:
http://www.eluniversal.com.mx/articulos/38787.html